18.4.12

Deconstructivismo en Castelvecchio

En las dos últimas clases hemos estado leyendo textos y trabajando sobre el concepto del deconstructivismo entendido como una forma de lectura que rompe la jerarquía establecida y que fragmenta el objeto que se estudia con el fin de descubrir las ideas que subyacen en él y que no son tan evidentes en una primera aproximación. Este tema es realmente complejo y llevo intentando escribir sobre él desde la clase de la semana pasada, siéndome imposible hasta que el concepto se nos ha “materializado” con el proyecto expuesto en clase: la exposición de Eisenman sobre su obra en el museo de Castelvecchio, rehabilitado en los 50 por el arquitecto Carlo Scarppa.

La exposición que Eisenman proyecta no se entiende sin antes comprender la intervención de Scarpa, que se convirtió en un paradigma de la modernidad. A Scarpa se le encarga la rehabilitación del edificio con la premisa de que debía de buscar un lugar en el recinto para el traslado de la estatua de Cangrande. Ésta y la idea de deconstruir el edificio para sacar fuera los valores ocultos del mismo fueron las dos grandes ideas en las que se basa el proyecto. Ya en la fachada encontramos rasgos que hablan de la temporalidad de la intervención al romperse la simetría que inicialmente tenía y al revestimiento de la fachada con mortero bastardo. Además pone en valor las etapas anteriores con la fragmentación de la fachada al incorporar trozos del revestimiento neoclásico que tenía antes de la intervención. Podemos decir que es una museificación de la fachada. Otra de las partes que llama la atención desde el jardín es la inexistente crujía del lateral del edificio. Es ahí donde Scarpa coloca la estatua de Cangrande a través de otro proceso deconstructivo. En este caso demuele dicha crujía y diseña un pedestal que eleva la figura bastantes metros del jardín de modo que se visualice desde cualquier parte del mismo y desde la planta superior del museo. En el interior seguimos viendo la obsesión de Scarpa por museificar elementos propios del edificio como son las paredes y los suelos a través de la fragmentación y del cuidado de los detalles hasta el extremo.
Eisenman proyectará su exposición en el jardín tomándolo como otra sala de exposición. Deforma, eleva y fragmenta el suelo del jardín para crear como cinco espacios que son clara referencia a las cinco salas que hay en el interior del edificio. Son todos ellos espacios que se recorren desde la textura estriada del pavimento y donde van apareciendo hitos. Pero no sólo se preocupa de sacar la exposición del edificio sino que también la relaciona con él introduciendo elementos en distintas partes del interior de edificio. Otra parte importante que Eisenman trabaja es su eje y su relación con el de Scarpa, que vendrían a ser la superposición del trabajo de Eisenman con el de Scarpa. En principio son divergentes aunque habrá puntos donde se toquen. Es una forma de poner en un mismo plano la obra de Scarpa y la de Eisenman.

"La arquitectura es un idioma muy dificil de entender; es misterioso a diferencia de otras artes, la música en particular,más directamente comprensible... El valor de una obra es su expresión, cuando algo está bien expresado, su valor se vuelve muy alto." CARLO SCARPA

3 comentarios

  1. Jajaja esta foto última tiene to la pinta de la ciudad de la cultura de Galicia...también de Eisenman.

    ResponderEliminar
  2. Muy bueno el resumen. Espero que sirva para seguir. Mgc

    ResponderEliminar

Nota del autor: los comentarios que resulten ofensivos o de temática diferente a la aquí tratada serán eliminados. Desde "planta o sección" agradecemos la crítica constructiva y sobre todo, agradecemos tu visita y dedicación.

© planta o sección
Maira Gall