5.2.15

Chimeneas en el horizonte

"La Conservera" de Ceutí (Murcia), Retes Arquitectos - Fotografía de David Frutos
Hay lugares en los que el valor del patrimonio queda a criterio de la opinión mínima, más centrada en intereses políticos o económicos poco acertados. A menudo, en esos lugares se opta por la demolición. En otros lugares en cambio, se aprecia, se recuerda, se mantiene y se integran a los nuevos usos y tendencias que la sociedad requiere. A mi me gusta más la segunda opción. No soy partidario de que cualquier edificio antiguo sea bueno por su condición de antiguo, pero aún muchos "sin valor" tienen cosas que contar. Hay edificios que aunque en el pasado fueron una arquitectura más funcional, como una "simple" bodega, hoy contienen un espacio que por su escala, materialidad y ambiente, resulta atractivo mantener. Crean en el paisaje de ese lugar un recuerdo de lo que fue; de la actividad que mantuvo antes a gran parte de una población ocupada. Es seña de identidad de ese lugar, porque lo que somos es gracia a lo que fuimos. Hay que saber escuchar, pero hace no muchos años fue mas conveniente taparse los oídos.

7.1.15

El proyecto de fin de carrera va tomando forma: reflexionando con nuestro futuro

Fotografía de Juan Carlos Lagares Cáceres "Tiempo" (Flickr:JuancaLag)
¿De qué hacer el proyecto de Fin de Carrera cuando te dan libertad absoluta para experimentar y trabajar sobre un tema y ubicarlo en cualquier emplazamiento?. Es algo que llevo dándole vueltas desde Septiembre. La realidad es que en la mayoría de edificios de nueva planta, por mucho que pese, prima la economía y no la reflexión o estudio alrededor de una determinada tipología. Esto tiene como consecuencias edificios muy pobres en todos sus aspectos. Pero bajo esa máscara de arquitectura construida sin meditación aparente, hay muchos estudios tipológicos y temas bastante explotados que podrían mejorar gratamente nuestra experiencia arquitectónica. Por eso, el principal objetivo que me plantee fue huir de esos temas tan tratados como es la vivienda para trabajar acerca de un tema que sea a la vez interesante para mi personalmente y para la sociedad, y que, en caso de construirse, algo que claramente no va a ocurrir, pero por qué no imaginarlo, pudiera aportar algo diferente al resto de edificaciones en torno a esa temática. Y con estas ideas en la cabeza, el proyecto va avanzando bajo esta línea de reflexión: 

"El objeto del Proyecto de Fin de Carrera planteado es repensar y cuestionar la lógica distributiva y la organización tipológica generada en torno a las residencias de ancianos o centros de mayores. A grandes rasgos, se pretende cuestionar el efecto social de aislamiento generado alrededor de estos centros.

Para ello se va a abordar el proyecto mediante la configuración de un espacio dentro de la ciudad que funcione como una micro-ciudad en sí misma, donde los mayores sean realmente los protagonistas, capaces de configurar una nueva arquitectura y forma de vida."

El nombre en sí ya genera dudas porque "una residencia de ancianos" quizá sea lo último a lo que quiero que se parezca, pero es el nombre que recibe hoy, alrededor del cual se han desarrollado ideas muy equivocadas, y sobre todo anticuadas. Así que, he ahí mi reto para este año.

Continuará....

(os recomiendo leer "Cómo se hace un proyecto fin de carrera" de Juan Luis Trillo de Leyva para hacerse una idea de en qué consiste este reto)

19.7.14

Notas de optimismo

Imagen: elaboración propia

¿Qué puede aportar un arquitecto? Ya vemos cerca el fin de los años académicos, camino de descubrir el horizonte de la vida profesional y, es curioso, pero llegado este punto me surgen muchas dudas sobre lo que quiero ser o lo que seré. La metodología de esta carrera nos ha hecho desarrollar un quinto sentido en la capacidad de enfrentarnos a inconvenientes y resolver problemas. Somos una generación con capacidad de trabajo, ambición y herramientas aplicables a muchas disciplinas más allá de la construcción. Está feo que lo digamos nosotros, pero un arquitecto es un CONSTRUCTOR DE IDEAS. Piénsalo, en cualquier disciplina podría hacerte falta uno.


20.10.13

La historia. Una referencia obligada

La cabaña primitiva, Marc-Antoine Laugier, 1755.
No hay futuro sin pasado, ni pasado sin futuro. La historia ha servido para aprender, ya sea por acierto o por error aquello ensayado en las generaciones pasadas.  Y es que volvemos a arraigarnos a la historia que tan olvidada fue en el Movimiento Moderno. Se hace patente en palabras de Peter Smithson "Cuando estudiaba no asistía a las conferencias de historia porque creía que el movimiento moderno era siempre blanco y con árboles bonitos [...] y que no necesitaba de la historia [...]. Estoy realmente obsesionado con la historia. Sé mucho sobre el clasicismo griego hasta la caída de Roma, cuando Roma se trasladó a Oriente, pero realmente no puedo engranar este conocimiento del clasicismo con el gótico. No puedo retenerlo. [...] " (1)

Y es que parece que hubo un tiempo en el que se olvidó la importancia de la historia, dónde la importancia no reside en la sucesión o correlación de acontecimientos sino en el por qué de los mismos y la relación entre ellos, y con la arquitectura. Y es que tenemos en nuestra cabeza, de manera desordenada, lo que llamamos "estilos arquitectónicos" que por sí mismos carecen de valor, y no nos paramos a pensar en la relación entre estos y el contexto en el que se produjeron. 

Para ordenar la historia desordenada que estamos labrando en nuestra cabeza fruto de lecturas desordenadas uno de los libros que no puede faltar es "Saber ver la arquitectura" de Bruno Zevi, quien de manera sorprendente es capaz seguir enseñándonos desde 1948 a analizar los edificios con los criterios que cada uno requiere y huir de esa falsedad de los "estilos".



(1) Peter Smithson. Conversaciones con estudiantes. En refencia la respuesta a la pregunta "¿Qué importancia tiene la historia en el desarrollo de vuestra obra?".

(2) Año en el que se escribió el libro "Saper vedere l'architettura" traducido a quince lenguas.