20.10.13

La historia. Una referencia obligada

La cabaña primitiva, Marc-Antoine Laugier, 1755.
No hay futuro sin pasado, ni pasado sin futuro. La historia ha servido para aprender, ya sea por acierto o por error aquello ensayado en las generaciones pasadas.  Y es que volvemos a arraigarnos a la historia que tan olvidada fue en el Movimiento Moderno. Se hace patente en palabras de Peter Smithson "Cuando estudiaba no asistía a las conferencias de historia porque creía que el movimiento moderno era siempre blanco y con árboles bonitos [...] y que no necesitaba de la historia [...]. Estoy realmente obsesionado con la historia. Sé mucho sobre el clasicismo griego hasta la caída de Roma, cuando Roma se trasladó a Oriente, pero realmente no puedo engranar este conocimiento del clasicismo con el gótico. No puedo retenerlo. [...] " (1)

Y es que parece que hubo un tiempo en el que se olvidó la importancia de la historia, dónde la importancia no reside en la sucesión o correlación de acontecimientos sino en el por qué de los mismos y la relación entre ellos, y con la arquitectura. Y es que tenemos en nuestra cabeza, de manera desordenada, lo que llamamos "estilos arquitectónicos" que por sí mismos carecen de valor, y no nos paramos a pensar en la relación entre estos y el contexto en el que se produjeron. 

Para ordenar la historia desordenada que estamos labrando en nuestra cabeza fruto de lecturas desordenadas uno de los libros que no puede faltar es "Saber ver la arquitectura" de Bruno Zevi, quien de manera sorprendente es capaz seguir enseñándonos desde 1948 a analizar los edificios con los criterios que cada uno requiere y huir de esa falsedad de los "estilos".



(1) Peter Smithson. Conversaciones con estudiantes. En refencia la respuesta a la pregunta "¿Qué importancia tiene la historia en el desarrollo de vuestra obra?".

(2) Año en el que se escribió el libro "Saper vedere l'architettura" traducido a quince lenguas.

5.10.13

Un cambio en el blog: PLANTASECCIÓN 2.0

La almohadilla, nuestro nuevo aliado

El aprendizaje es algo complejo y en concreto el aprendizaje en el ámbito arquitectónico es un tanto peculiar. Por eso creemos interesante la creación de esta herramienta, que sirva para dar un salto de la escala material del papel a una escala virtual.

Caracterizado por ser un aprendizaje no lineal, el arquitecto debe ir formándose a partir de referencias dispares e ir encadenando un discurso y formando una personalidad que luego, y siempre si la economía y medios se lo permiten, pueda plasmar en sus obras, ya sean construidas, teóricas o académicas.

Pretendemos crear un corcho virtual, citando al estudio Sol 89: “A menudo recurrimos a la pared de corcho de nuestro estudio para explicar cómo funciona un modo de proceder donde el tiempo y el espacio se confunden. En ella se superponen fotografías, dibujos, anotaciones y textos que alguna vez llamaron nuestra atención, el marco definido por esta superficie establece relaciones insospechadas entre cuestiones aparentemente alejadas y la acumulación de unas encima de otras nos recuerda que el paso del tiempo no es más que una superposición fortuita donde es posible rescatar historias que sucedieron en otro momento.”

Crear una plataforma que no sólo abarque temas actuales como si de una revista se tratase, sino que de manera a priori desordenada y atemporal vaya saltando de una referencia a otra hasta ir tomando forma, y ordenándose mediante #etiquetas en el discurso de un grupo de estudiantes, ya de quinto curso como somos los integrantes de plantaoseccion.


Entradas cortas, reflexiones y pequeños ensayos mediante los cuales alimentarnos como futuros arquitectos y sobre todo como personas ya que como bien dice José Ramón Hernández Correa en su blog arquitectamos locos?: “Quien sólo sabe de arquitectura no sabe de nada, ni siquiera de arquitectura”.

16.9.13

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Estamos trabajando en un concepto distinto de plantaosección. Llegamos del verano con ideas diferentes y nuevos propósitos. 

¡Conócelas próximamente! 

16.4.13

Paciencia y esfuerzo....

¡! - Imágen realizada por MªÁngeles Freytas García.

Creo que es erróneo entender la Arquitectura como una carrera porque no hay ninguna meta. Ya no existe esa idea del arquitecto que salía de la escuela y le llovían ofertas. Por suerte o por desgracia, ésta es la realidad. 

Se estaba construyendo bajo la filosofía de "que no se caiga", sin una mínima reflexión alrededor de temas tan relevantes en la arquitectura como el simple hecho de "habitar". El objetivo de muchos arquitectos era producir, producir, sin cuestionar la calidad de sus construcciones. Esto indudablemente ha sido un error, y como cabía esperar esta realidad ha estallado. 

Ya no hay dinero ni confianza en nuestra profesión, y hemos de admitir que en parte somos culpables de ello. Pero como todo ciclo, la crisis pasará y tendremos otra oportunidad de demostrar a la sociedad la importancia de construir desde la arquitectura, y no desde el "colocar un ladrillo sobre otro garantizando su estabilidad". Pues si bien el tema estructural es importante, sólo es uno de los muchos pilares imprescindibles en una buena arquitectura. Por eso me duele que se compare al arquitecto con el ingeniero pues no es momento de entablar una lucha entre ambos. Uno necesita del otro tanto como el otro necesita del uno, y sólo desde la colaboración podremos hacer frente a esta crisis que es la que de verdad nos está atacando, sin necesidad de pisar terrenos desconocidos.

Por eso, más que de una carrera la arquitectura debe mirarse desde un proceso, una evolución en la que tomamos parte desde el momento en que nos interesamos por este mundo. Me gusta lo que hago, y creo que si creemos en una evolución y renovación de la profesión, un día seremos recompensados y valorados por nuestro trabajo. Y sobre todo, podremos demostrar a la sociedad la magia de la Arquitectura.


Una opinión personal y discutible si se quiere, pero creo que debemos mirar al futuro desde el esfuerzo y no desde la queja.